
OFICIO PARVO DE LA
SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA



Oficio Parvo de la Santísima Bienaventurada Virgen María
en español
Oraciones iniciales, finales
y las antífonas marianas
Oraciones para antes del Oficio
​
Abre ✠Señor, mis labios, para bendecir tu santo Nombre: limpia mi corazón de todo pensamiento vano, perverso y ajeno; Ilumina mi entendimiento, enciende mis afectos, para que pueda recitar este Oficio con dignidad, atención y devoción, y merezca ser escuchado en presencia de tu divina Majestad. Por Cristo nuestro Señor.
℟. Amén.
Señor, en unión de aquella divina intención, con la que Tú mismo tributaste alabanzas a Dios sobre la tierra, te consagro estas Horas (esta Hora).
Pater noster, Ave María y Credo.
Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios Padre, Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, Todopoderoso. Desde allí vendrá a juzgar a vivos y a muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.
Antes de Cada Hora se reza el Ave María.
El Padre Nuestro se dice al terminar cualquier Hora, si se deja entonces el Oficio.
El Ave María y Credo, solamente al fin de Completas, junto con la Antífona final de la Bienaventurada Virgen María que corresponda al Oficio que se lea.
Oraciones para después del Oficio
​
A la Santísima e Indivisa Trinidad, a la humanidad de nuestro Señor Jesucristo crucificado, a la integridad de la bienaventurada y gloriosa siempre fecunda Virgen María, y a todos los santos del universo, sea eterna alabanza, honor, virtud y gloria de toda criatura, y para nosotros la remisión de todo pecado, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
â„£. Bienaventurado el vientre de la Virgen María, que llevó al Hijo del Padre eterno.
℟. Y bienaventurado el pecho que amamantó a Nuestro Señor Jesucristo.
Padre nuestro, Ave María y Credo en secreto
Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios Padre, Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, Todopoderoso. Desde allí vendrá a juzgar a vivos y a muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.
​
Antífonas finales de la Bienaventurada Virgen María
​
Primer Oficio
De la Purificación hasta Completas del Sábado Santo inclusive
​
Salve, reina de los cielos[1] *
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve, puerta,
que dio paso a nuestra luz: *
​
Alégrate, Virgen gloriosa,
de entre todas la más bella;
salve hermosa doncella,
ruega a Cristo por nosotros.
​
â„£. Permite que te alabe Virgen sagrada.
℟. Dame fuerzas contra tus enemigos.
​
Oremos
Oh Dios misericordiosísimo, concede tu ayuda a nuestra fragilidad: para que quienes celebramos la memoria de la santa Madre de Dios, por el auxilio de su intercesión, nos levantemos de nuestras iniquidades. Por el mismo Cristo, nuestro Señor.
℟. Amén.
℣. El auxilio divino ✠permanezca siempre con nosotros.
℟. Amén.
​
De completas de Sábado Santo incluso Nona del sábado después de Pentecostés inclusive.
Reina del Cielo* alégrate, aleluya:
Porque el Señor a quien has merecido llevar, aleluya:
Ha resucitado, según su palabra, aleluya:
Ruega al Señor por nosotros, aleluya.
​
â„£. Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya.
℟. Porque verdaderamente ha resucitado el Señor, aleluya.
​
Oremos
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado a alegrar al mundo, concédenos, te rogamos, que por intercesión de su Madre, la Virgen María, alcancemos los gozos de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo, Señor nuestro.
℟. Amén.
℣. El auxilio divino ✠permanezca siempre con nosotros.
℟. Amén.
De Completas del sábado después de Pentecostés incluso Adviento
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,[2]
vida, dulzura y esperanza nuestra,
Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva,
a ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos,
después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!
​
â„£. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
​
Oremos
Omnípotente y sempiterno Dios, que, cooperando el Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen Madre, María, a fin de que mereciera ser hecha digna morada de tu Hijo, concédenos que por la intercesión de aquella de cuya conmemoración nos alegramos, seamos liberados de los males inminentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor.
℟. Amén.
℣. El auxilio divino ✠permanezca siempre con nosotros.
℟. Amén.
​
Segundo Oficio y Tercer Oficio
Del sábado antes del primer Domingo de Adviento hasta la Purificación inclusive
Madre del Redentor, Virgen fecunda[3]
puerta del del cielo siempre abierta,
estrella del mar.
​
ven a librar al pueblo que tropieza
y se quiere levantar.
​
Ante la admiración de cielo y tierra,
engendraste a tu Santo Creador.
y permaneces siempre virgen.
​
Recibe el saludo del ángel Gabriel,
y ten piedad de nosotros, pecadores.
​
En Adviento
â„£. El Ángel del Señor anunció a María.
℟. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
​
Oremos
Te pedimos, Señor, que infundas tu gracia en nuestras almas para que, cuantos conocimos la encarnación de Cristo, Hijo tuyo, por el anuncio del ángel, seamos llevados por su Pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por el mismo Cristo, Señor nuestro.
℟. Amén.
℣. El auxilio divino ✠permanezca siempre con nosotros.
℟. Amén.
â„£. Después del parto, oh Virgen, permaneciste inmaculada.
℟. Madre de Dios, intercede por nosotros.
​
Oremos
Oh Dios, que por la fecunda virginidad de la Bienaventurada María, deparaste al mundo los premios de la salvación eterna, concédenos, te rogamos, que sintamos interceder por nosotros a aquella por quien merecimos llevar al autor de la vida, nuestro Señor Jesucristo, Hijo tuyo.
℟. Amén.
℣. El auxilio divino ✠permanezca siempre con nosotros.
℟. Amén.
​
Indulgencias
El Sumo Pontífice León X concedió a los que rezaren de rodillas esta oración con el Pater y Ave María, al fin de las Horas canónicas, el perdón de todas las faltas que por fragilidad humana hubieren cometido al realizarlas.[4]
Nota importante
Cada hora tiene las antífonas y lecturas correspondientes a cada Oficio. El Oficio Parvo de la Santísima Bienaventurada Virgen María está integrado por tres Oficios para los tres tiempos litúrgicos del año que son:
​
El primer Oficio (Purificación al Adviento): desde el día después de la Purificación, hasta las vísperas del sábado antes del primer domingo de Adviento.
El segundo Oficio (Adviento): desde las vísperas del sábado antes del primer domingo de Adviento hasta las vísperas de la Natividad de nuestro Señor Jesucristo.
El tercer Oficio (Navidad a la Purificación: desde las vísperas de la Natividad de nuestro Señor Jesucristo hasta la Purificación.
​
[1] [2] [3] Conferencia del Episcopado Mexicano. (2022). Liturgia de las horas, según el Rito Romano, México: Buena Prensa, p. 7.
[4] Furlong, (1945), Liturgia de las Horas de la Santísima Virgen Maria, Argentina: Progreso, S. A. p. 20.






